Diócesis de Tampico participa en encuentro sacerdotal en la Provincia de Monterrey para fortalecer la salud integral del presbiterio.
- Jesús Priciliano Jiménez Tapia

- 31 may
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Con el objetivo de fortalecer la formación integral, la espiritualidad y la fraternidad sacerdotal, presbíteros de la Diócesis de Tampico participaron en el Encuentro Sacerdotal de la Provincia Eclesiástica de Monterrey, realizado el pasado 25, 26 y 27 de mayo, en un ambiente de fe, comunión y renovación ministerial.
Durante este encuentro, al que asistieron representantes de todas las diócesis que integran la Provincia Eclesiástica, la Diócesis de Tampico estuvo presente con la participación de diez sacerdotes, quienes compartieron espacios de formación, oración y convivencia junto a hermanos sacerdotes de distintas Iglesias particulares del noreste del país.
Mons. Margarito Salazar Cárdenas destacó que uno de los ejes fundamentales del encuentro fue la formación integral del sacerdote, centrada especialmente en el cuidado personal desde distintas dimensiones de la vida ministerial.
“Se trató el tema del cuidado personal en nuestra salud, no solamente física, sino también espiritual, psicológica y relacional con los hermanos”, explicó monseñor Margarito Salazar Cárdenas, subrayando la importancia de fortalecer la vida interior y el equilibrio humano como parte esencial del ministerio sacerdotal.
En este sentido, el encuentro ofreció espacios de reflexión y acompañamiento orientados a promover un sacerdocio sano, cercano y fortalecido integralmente, reconociendo los desafíos pastorales y humanos que implica el servicio a la Iglesia en los tiempos actuales.
Además de los momentos formativos, los sacerdotes participaron en diversas experiencias de espiritualidad, entre ellas la celebración de la Santa Eucaristía, tiempos de oración y espacios de encuentro fraterno, donde pudieron compartir experiencias pastorales y fortalecer los vínculos de comunión sacerdotal.
Monseñor Margarito, destacó el reencontrarse con sacerdotes de otras Diócesis con quienes hacía tiempo no existía cercanía o convivencia, favoreciendo así una experiencia de fraternidad sacerdotal enriquecida por el testimonio mutuo del ministerio.
Como parte de las actividades, los participantes visitaron lugares emblemáticos de fe en la ciudad de Monterrey, entre ellos la Basílica de Guadalupe y el Santuario del Sagrado Corazón, sitios donde elevaron su oración y celebraron juntos la Eucaristía, fortaleciendo el sentido de pertenencia eclesial y el espíritu de comunión.
La convivencia cotidiana, compartiendo alimentos y espacios informales de diálogo, también se convirtió en una oportunidad para estrechar lazos y vivir con alegría el llamado sacerdotal.
“Fue un ambiente sacerdotal, ambiente de fe, de alegría, de gusto por encontrarnos con aquellos que hace mucho tiempo no teníamos un trato o una cercanía. Fue un encuentro realmente feliz y realmente de Dios”, expresó el obispo de Tampico.
Este encuentro provincial reafirma el compromiso de la Iglesia de seguir fortaleciendo la formación permanente de sus sacerdotes, reconociendo que el cuidado espiritual, humano y fraterno es indispensable para continuar anunciando con alegría el Evangelio y sirviendo con generosidad al Pueblo de Dios.
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