Diócesis de Tampico erige canónicamente el Instituto Diocesano para el Diaconado Permanente

Con 18 estudiantes en formación y 10 candidatos próximos a iniciar los escrutinios para la recepción del Orden del Diaconado Permanente, la Diócesis de Tampico formalizó la erección canónica del Instituto Diaconal San Lorenzo, una institución dedicada al discernimiento vocacional, la preparación integral y el acompañamiento de quienes se disponen a servir a la Iglesia.
La Diócesis de Tampico erigió canónicamente el Instituto Diocesano para el Diaconado Permanente, denominado Instituto Diaconal San Lorenzo, con el propósito de fortalecer la promoción vocacional, la formación de los candidatos y el acompañamiento de los diáconos permanentes en su ministerio al servicio de la Iglesia.
La celebración eucarística fue presidida por Mons. Margarito Salazar Cárdenas, obispo de Tampico, y concelebrada por sacerdotes de la diócesis. Participaron los estudiantes del instituto, sus esposas, familias y fieles que acompañaron este acontecimiento eclesial.
Durante la ceremonia, el presbítero Guadalupe Enrique Fernández Coronado dio lectura al decreto de erección canónica y a los estatutos de la institución, que queda constituida como organismo oficial de la diócesis, bajo la autoridad del obispo diocesano.
En su homilía, Mons. Margarito Salazar Cárdenas destacó que la creación del instituto responde a las necesidades pastorales de la Iglesia particular y representa una oportunidad para fortalecer el servicio, la caridad y la vida comunitaria.
El obispo recordó que el diaconado permanente es una vocación de entrega generosa, inspirada en Jesucristo, quien vino a servir y no a ser servido. Por ello, exhortó a los candidatos a asumir su vocación con compromiso, fidelidad y espíritu de oración.
"Estar no para ser servidos, sino para servir en entrega, servicio y oración a ejemplo de aquel a quien seguimos, el Señor Jesús", expresó.
Estar no para ser servidos, sino para servir en entrega, servicio y oración a ejemplo de aquel a quien seguimos, el Señor Jesús, expresó.
Mons. Margarito señaló a san Lorenzo como patrono del instituto y destacó su testimonio de caridad y entrega a los pobres. Invitó a los futuros diáconos a acercarse a las personas necesitadas, excluidas y marginadas, reconociendo en ellas una riqueza para la Iglesia.
Que este instituto tenga la vocación de estar con ellos, ser de ellos, mirarlos y amarlos, señaló el obispo, al subrayar la importancia de que el servicio diaconal se exprese en la cercanía con quienes más necesitan el acompañamiento de la comunidad cristiana.
Asimismo, agradeció a las familias de los candidatos por respaldar su respuesta al llamado de Dios y recordó que el diaconado permanente implica un compromiso de vida con Cristo y con la Iglesia. A los sacerdotes, formadores y profesores les pidió asumir su responsabilidad con fidelidad, preparación y generosidad.
Dieciocho estudiantes avanzan
en su camino vocacional
Actualmente, el Instituto Diocesano para el Diaconado Permanente cuenta con 18 estudiantes, distribuidos en tres generaciones: 13 pertenecen a la primera generación, dos a la segunda y tres a la tercera.
Todos han recibido el reconocimiento oficial de su candidatura por parte de la Iglesia. De este grupo, 10 candidatos comenzarán el proceso de escrutinios, una etapa de discernimiento dentro de su camino hacia la recepción del Orden del Diaconado Permanente.
La formación busca acompañar a cada candidato en el reconocimiento y la maduración de su vocación, considerando las responsabilidades personales, familiares, laborales, pastorales y eclesiales que implica este ministerio.
El proceso formativo comprende cuatro dimensiones fundamentales: humana, espiritual, intelectual y pastoral, que se desarrollan en distintos espacios, entre ellos parroquias, el Seminario y casas religiosas.
El primer año corresponde a la etapa propedéutica o de aspirantado, seguida de tres años de formación en las cuatro dimensiones. Además, existe la posibilidad de incorporar un año de magisterio, de acuerdo con el proceso formativo correspondiente.
Esta preparación integral busca que los candidatos crezcan en madurez humana y cristiana, profundicen en la doctrina de la Iglesia, fortalezcan su vida de oración y adquieran las herramientas necesarias para ejercer el ministerio con responsabilidad y espíritu de servicio.
Nombramientos del equipo formador
Durante el acto se dieron a conocer los nombramientos de los sacerdotes que colaborarán en la formación de los candidatos y en el acompañamiento de los diáconos permanentes. El presbítero Gerardo Hernández Núñez fue nombrado director del Instituto Diocesano para el Diaconado Permanente, además de coordinador de la dimensión humana y profesor.
También fueron designados el presbítero León Alejandro Hernández Pérez, como coordinador de la dimensión intelectual y profesor; el presbítero Jorge Bernardo Cruz Garza, como coordinador de la dimensión espiritual y profesor; y el presbítero David Reinaldo Vázquez López, como coordinador de la dimensión pastoral y profesor.
Asimismo, el presbítero José León Cárdenas Cuevas fue nombrado profesor del instituto, mientras que el presbítero Juan José Aguilar Fabián asumirá la coordinación del acompañamiento de los diáconos permanentes y colaborará como profesor.
Completan el equipo docente los presbíteros Samuel Prudencio Cerda Cristiano, Juan Carlos Rendón Aguilar y Eduardo Iván Ruiz García.
Una formación seria para
servir a la Iglesia
Al concluir la celebración, Mons. Margarito subrayó que el instituto buscará ofrecer una formación seria, sólida e integral, con procesos definidos y criterios claros para preparar adecuadamente a quienes aspiren al diaconado permanente.
Queremos que sea un instituto muy serio, muy fuerte, muy sólido, no un instituto donde sea fácil, donde se pase con seis maestros, sino que realmente los que accedan al diaconado estén preparados convenientemente, afirmó.
La institución tendrá entre sus objetivos promover el discernimiento vocacional, coordinar la formación humana, espiritual, intelectual y pastoral de los candidatos, favorecer la formación permanente de los diáconos ordenados y fortalecer la fraternidad ministerial y la comunión eclesial.
Con la erección canónica del Instituto Diaconal San Lorenzo, la Diócesis de Tampico establece una estructura permanente para acompañar a quienes se preparan para este ministerio, cuya misión se expresa en la diaconía de la Palabra, la liturgia y la caridad.
El obispo agradeció a los sacerdotes, las familias y los fieles por su apoyo y oración, e invitó a toda la comunidad diocesana a seguir promoviendo las vocaciones y respaldando esta nueva etapa de formación y servicio. De esta manera, el instituto se integra a la vida pastoral de la diócesis como un espacio para discernir el llamado de Dios y preparar servidores dispuestos a entregar su vida al servicio de Cristo y de su pueblo.





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