“Confiamos en su paz eterna”: Fallece el obispo emérito Lorenzo Cárdenas Aregullín, un pastor de fe y entrega incansable
- Jesús Priciliano Jiménez Tapia

- 12 nov
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En un momento de recogimiento y gratitud, la Iglesia de México lamenta el fallecimiento de monseñor Lorenzo Cárdenas Aregullín, obispo emérito de la Diócesis de Papantla, quien fue llamado a la Casa del Padre el pasado domingo 9 de noviembre, a la edad de 88 años.
Originario de Ciudad Victoria, Tamaulipas, nació el 23 de marzo de 1937. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1962 en la Catedral de Tampico.
Antes de su nombramiento episcopal, sirvió como rector del Seminario Conciliar de Tampico en los periodos de 1966 a 1968 y de 1970 a 1977, dedicándose a la formación de futuras generaciones del sacerdocio. Su cercanía a la Iglesia de Tampico deja una huella de compromiso pastoral que también nos toca de cerca como diócesis.
Fue consagrado obispo el 7 de mayo de 1978 como auxiliar de la Diócesis de Tehuacán, y el 30 de octubre de 1980 fue nombrado obispo de Papantla, cargo que ejerció durante más de tres décadas antes de presentar su renuncia en mayo de 2012.
Durante su ministerio episcopal, promovió la evangelización, la formación del clero y la atención pastoral en una región caracterizada por la diversidad cultural de los pueblos totonacos y náhuatl.
En esta hora de despedida, damos gracias a Dios por su vida entregada al servicio. Que el Señor premie las buenas obras de monseñor Cárdenas Aregullín y le conceda el descanso eterno, y que la Virgen Inmaculada lo acoja en su regazo.
La comunidad de la Diócesis de Papantla y, de modo especial, la Iglesia de Tampico elevan su oración por él y se unen en solidaridad fraterna al dolor de quienes lo conocieron y trabajaron junto a él.
Que su legado de fidelidad y entrega siga inspirando a sacerdotes, agentes de pastoral y fieles laicos, para que con esperanza renovada sigamos construyendo el Reino de Dios en nuestros contextos.

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