CRISTO EN UN "CLICK"
- Alejandra Sandoval Crespo

- 12 jul 2025
- 2 Min. de lectura

«Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo» (Jn 20,21). Sí, esta tarea no ha perdido su urgencia. Al contrario, la misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse.
El Papa Francisco, el 25 de enero de 2024, nos decía: Discípulos misioneros de Cristo, en esta fase final del itinerario sinodal que, de acuerdo con el lema “Comunión, participación, misión”, deberá relanzar a la Iglesia hacia su compromiso prioritario, es decir, el anuncio del Evangelio en el mundo contemporáneo. “¡Vayan e inviten!”. La misión, como un incansable ir e invitar a la fiesta del Señor.
También, Juan Pablo ll, en la Redemptoris Missio 37, dijo: “No basta usar los medios para difundir el mensaje cristiano y el magisterio de la Iglesia, sino que hace falta integrar el mismo mensaje en esta ‘nueva cultura’ creada por la comunicación moderna”.
Benedicto XVl no se quedó atrás y nos dijo: “Así como entonces la evangelización, para dar fruto, tuvo
necesidad de una atenta comprensión de la cultura y de las costumbres de aquellos pueblos paganos, con el fin de tocar su mente y su corazón, así también ahora el anuncio de Cristo en el mundo de las nuevas tecnologías…”
El Papa Francisco puntualizó: “nos encontramos no en una época de cambios sino en un cambio de
época”. Y es que, es verdad, que hoy día se impone con mayor urgencia el deber de la misión, porque el número
de los que aún no conocen a Cristo ni forman parte de la Iglesia aumenta constantemente; así que, para esta humanidad inmensa, tan amada por Dios, que por ella envió a su propio Hijo, es patente la urgencia de la misión.
Actualmente, estar presentes, en la misión evangelizadora en el continente digital, permite tender la
mano a los necesitados allí donde están, y en muchos casos ser un primer anuncio del Señor a quienes
no le conocen. Para ser una Iglesia sinodal misionera y proclamar más plenamente el Evangelio en el presente siglo, se hace necesario discernir las oportunidades y los desafíos que presenta esta cultura
digital. “Que la imagen del buen samaritano que venda las heridas del hombre apaleado, vertiendo sobre ellas aceite y vino, nos sirva como guía.
Que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino” (Papa Francisco,
Mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales 2014). Nos invitó a “SAMARITANEAR” en el mundo digital al llevar el Evangelio a todos.
HECHOS 4, 18 - 20. “Les llamaron y les mandaron que de ninguna manera hablasen o enseñasen en el nombre de Jesús. Mas Pedro y Juan les contestaron: «Juzgad si es justo delante de Dios obedeceros a vosotros más que a Dios. No podemos nosotros dejar de hablar de lo que hemos visto y oído.»”. Hoy toca: ir e invitar a la fiesta del Señor.

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