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Diócesis de Tampico realiza XIV Asamblea de Evaluación, Seguimiento y Mejora con llamado a fortalecer la paz y la evangelización de las realidades sociales


Este lunes se llevó a cabo la XIV Asamblea de Evaluación, Seguimiento y Mejora de la Diócesis de Tampico, reuniendo a sacerdotes, religiosas, agentes de pastoral y representantes de diversas comunidades parroquiales en las instalaciones del Gimnasio Dr. Burton E. Grossman del IEST Anáhuac, en un espacio de reflexión, discernimiento pastoral y fortalecimiento del caminar sinodal de la Iglesia diocesana.


En la celebración de la Santa Eucaristía, presidida por el Excmo. Sr. Obispo de Tampico, Mons. Margarito Salazar Cárdenas, quien en su homilía exhortó a los participantes a mantener una mirada realista y evangélica frente a las problemáticas sociales, particularmente aquellas que afectan a las familias y comunidades, sin perder el horizonte de la esperanza cristiana.


El Obispo de Tampico destacó que toda acción pastoral debe partir de la unidad eclesial y de la convicción de que la Iglesia existe para anunciar a Cristo y hacer presente el bien en medio del mundo. Sin embargo, subrayó que el compromiso evangelizador no puede permanecer ajeno a las realidades de dolor, violencia e injusticia presentes en la sociedad.


“No tenemos que ser inocentes para dejar pasar estas realidades”, expresó Mons. Margarito al comentar que existen ambientes marcados por la violencia, la injusticia y el sufrimiento humano, particularmente al interior de las familias, situación que, señaló,


En su reflexión, el prelado enfatizó que una de las mayores preocupaciones sociales sigue siendo la violencia intrafamiliar, realidad que interpela directamente a la misión evangelizadora de la Iglesia. En este sentido, invitó a los agentes pastorales a no limitar su acción únicamente a los espacios eclesiales seguros y organizados, sino a salir al encuentro de las periferias humanas donde persisten heridas sociales profundas.


Retomando la enseñanza del Evangelio, Mons. Margarito recordó que los discípulos de Cristo están llamados a responder desde la lógica del Evangelio y no desde esquemas de confrontación o violencia.


“No podemos regresar violencia por violencia”, señaló, explicando que la respuesta cristiana ante la agresión implica dar testimonio de bondad, misericordia y paz, sin caer en actitudes de autoritarismo o resentimiento.


Al mismo tiempo, reconoció que la construcción de la paz requiere esfuerzo, perseverancia y una profunda conversión personal y comunitaria, evocando las palabras de Cristo resucitado: “La paz esté con ustedes”, expresión que definió como un mandato permanente para los creyentes.


Durante su homilía, el Obispo también insistió en la necesidad de fortalecer el acompañamiento pastoral a víctimas de violencia, injusticia y sufrimiento, destacando que aun cuando las acciones parezcan pequeñas, representan una auténtica tarea evangelizadora.


“No importa que seamos poquitos, pero hay que hacerlo”, afirmó, al exhortar a los presentes a comprometerse de manera concreta con las personas que atraviesan situaciones de dolor en las comunidades.


Asimismo, hizo un llamado a que esta XIV Asamblea Diocesana sea una oportunidad de conversión personal, pastoral y diocesana, orientada a construir relaciones más sanas, especialmente en las familias, consideradas núcleo fundamental de la sociedad y primer espacio de evangelización.


En el contexto de esta asamblea, se desarrollaron trabajos de evaluación, seguimiento y proyección pastoral que permitirán fortalecer las acciones evangelizadoras de la Diócesis de Tampico, en comunión con el proceso sinodal impulsado por la Iglesia.


Al concluir, Mons. Margarito Salazar Cárdenas pidió a los participantes mantener firme el compromiso de vivir impulsados por el Espíritu Santo y perseverar en la misión evangelizadora, recordando que la paz, la unidad y el bien común continúan siendo tareas urgentes para la Iglesia en el contexto actual.



“Con sincera participación y espíritu sinodal, avanza la Diócesis de Tampico en su caminar pastoral”: Mons. Margarito Salazar



Tras la realización de la XIV Asamblea de Evaluación, Seguimiento y Mejora de la Diócesis de Tampico, el obispo diocesano, Margarito Salazar Cárdenas, destacó el ambiente de participación, compromiso y corresponsabilidad pastoral vivido durante este encuentro diocesano, en el que agentes de pastoral, sacerdotes, religiosas y fieles laicos reflexionaron sobre el caminar evangelizador de la Iglesia local.

“Acabamos de tener nuestra asamblea diocesana de pastoral en donde evaluamos cómo vamos caminando, cómo va nuestra sinodalidad, cómo está nuestra conversión pastoral”, expresó el prelado, al señalar que este espacio permitió revisar los avances y desafíos de la misión pastoral de la Iglesia en los municipios que conforman la Diócesis.

Mons. Margarito subrayó que uno de los signos más alentadores de esta jornada fue la participación activa y comprometida de las comunidades parroquiales y de los distintos agentes de evangelización, quienes, desde sus realidades pastorales, aportaron reflexiones y propuestas para fortalecer el trabajo diocesano.

“He visto en esta asamblea la participación sincera de todas nuestras parroquias, de todos nuestros laicos, de todos aquellos que buscan participar en este proyecto que Dios nos está pidiendo de trabajar por la evangelización en nuestra Iglesia diocesana”, afirmó.

El Obispo de Tampico señaló que este proceso de evaluación y discernimiento forma parte del espíritu sinodal que la Iglesia universal impulsa actualmente, promoviendo una participación corresponsable entre obispos, sacerdotes, vida consagrada y laicos, siempre orientados a fortalecer la misión evangelizadora.


Asimismo, destacó que la conversión pastoral continúa siendo un desafío permanente para las comunidades eclesiales, particularmente en un contexto social que exige una Iglesia cercana, comprometida y capaz de responder a las necesidades espirituales y humanas de las familias y comunidades.


Para Mons. Salazar Cárdenas, la asamblea representa un signo de esperanza para la vida diocesana, al constatar el interés creciente de hombres y mujeres comprometidos con la vida de la Iglesia y con el anuncio del Evangelio.

“Esta es una bonita noticia para nuestra Iglesia. Esperemos que cada vez vayan siendo más los que se integren a la dinámica de la pastoral con convicción”, expresó.

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