40 Días por la Vida inicia su 13ª vigilia en Tampico
- Ana Paola Ramos del Angel

- 23 feb
- 3 Min. de lectura

Con cinco años de presencia consecutiva en la Diócesis de Tampico, el movimiento internacional 40 Días por la Vida inició su vigilia número 13, el pasado Miércoles de Ceniza y culminará el Domingo de Ramos, en un tiempo profundamente significativo para la Iglesia
Mayra Karina Velázquez Ruano, animador del movimiento en Tampico, compartió para Revista Navegando el sentido espiritual y pastoral de esta iniciativa que, desde la oración perseverante, busca la defensa de la vida humana desde la concepción.
El origen de 40 Días por la Vida se remonta a la ciudad de Bryan, Texas, cuando un grupo de jóvenes realizó una vigilia tras enterarse de la despenalización del aborto en su localidad. Después de experimentar frutos concretos, comprendieron en oración el significado bíblico del número 40 ya que tiene un signifocado de tiempo de prueba, purificación y transformación.
“En las Sagradas Escrituras vemos cómo Dios obra en 40 días o 40 años transformaciones completas. Por eso la vigilia dura 40 días, vividos en oración y ayuno”, explicó Velázquez Ruano.
Con el paso de los años, el movimiento se extendió a nivel mundial y hoy tiene presencia en diversas ciudades de México. En la zona sur de Tamaulipas, las vigilias se realizan en la Plaza de Armas de Tampico, frente a la Catedral, así como en la Plaza principal de Altamira.
Oración, ayuno y presencia pública
“Reza por el fin del aborto”.
Para Karina, la oración no es un recurso secundario, sino el corazón mismo del movimiento.
“Sabemos que esta batalla solamente se puede ganar con la oración. Solo Dios puede tocar corazones y transformar situaciones”.
Durante los 40 días, los voluntarios cubren turnos de una hora, de 8:00 a.m. a 8:00 p.m., rezando principalmente el Santo Rosario. Cada hora inicia con un rosario completo y se invita a los participantes a complementar con oraciones personales y meditaciones por la vida.
“Es una vigilia pacífica, de oración y ayuno, pero también de integración comunitaria. No solo rezamos; también escuchamos y acompañamos a quien se acerca”, subrayó.
En estos cinco años, el movimiento ha sido testigo directo de cinco vidas salvadas en la región. Sin embargo, Karina enfatiza que los frutos más profundos no siempre son visibles.
“Las primeras vidas salvadas son las nuestras. Dios va transformando el corazón de cada voluntario”.
Además, durante las vigilias se han acercado mujeres que han vivido la experiencia del aborto y buscan acompañamiento espiritual y reconciliación.
El movimiento ofrece escucha, orientación y vinculación con sacerdotes y asociaciones provida que brindan apoyo psicológico y material.
“Nosotros no señalamos. Escuchamos, acompañamos y ofrecemos ayuda. Queremos quesepan que no están solas”, expresó.
Una Iglesia en salida
En sintonía con el llamado a ser una Iglesia sinodal y en salida, 40 Días por la Vida invita a los fieles no solo a rezar desde casa, sino a hacer presencia pública en la plaza.
“Estar ahí también es levantar la voz con paz, dar testimonio del Evangelio de la vida y ofrecer ayuda concreta”, afirmó.
La invitación está abierta a toda la comunidad de la Diócesis de Tampico y de la zona conurbada, incluyendo Tampico, Madero, Altamira, Pueblo Viejo y comunidades cercanas.
Los interesados pueden inscribirse para cubrir un turno de oración de una hora diaria, semanal o por única ocasión comunicándose al 833 193 8397 vía WhatsApp.
“Es un llamado de Dios y de la Santísima Virgen María de Guadalupe. Necesitamos guerreros de oración, con fe y esperanza, que intercedan por los bebés amenazados y por sus madres”, concluyó Karina.
En este tiempo de Cuaresma, la Iglesia invita a intensificar la oración, el ayuno y la caridad. Etos 40 días son una oportunidad concreta para vivir esa invitación defendiendo la dignidad de toda vida humana.




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