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Con alegría y esperanza, el sexto Obispo de Tampico llama a una Iglesia de testimonio y cercanía con los jóvenes

Con alegría y esperanza, el sexto Obispo de Tampico llama a una Iglesia de testimonio y cercanía con los jóvenesAudio nota

Al término de la celebración del Segundo Domingo de Pascua, Margarito Salazar Cárdenas compartió su primera impresión sobre la vida diocesana, destacando un ambiente de fe viva, comunión y apertura al Evangelio, que afirmó se traduce en esperanza para el camino pastoral que inicia.


El pastor diocesano describió a la Iglesia local como una comunidad llena de alegría y disposición para acoger a Cristo, subrayando que este espíritu eclesial será clave para fortalecer el trabajo pastoral en los próximos años.

“Ha sido una diócesis llena de mucha alegría, de mucha fiesta… una Iglesia en donde sacerdotes, seminaristas y laicos están en una actitud muy bonita de recibir a Cristo a través de su obispo”.

Desde esta experiencia inicial, el obispo manifestó que su misión estará centrada en la construcción del Reino de Dios mediante el trabajo conjunto, buscando una sociedad más justa y una Iglesia más viva.

“Me llena de paz, de gozo y de esperanza que vamos a trabajar… de eso se trata, de trabajar por el Reino para formar una mejor sociedad y una mejor comunidad de fieles”.

Un mensaje a Tampico: dignidad, belleza y fe


En el marco del aniversario 203 de la fundación de la ciudad, el obispo envió un mensaje de cercanía a los tampiqueños, reconociendo la historia y el esfuerzo de sus habitantes, e invitando a seguir construyendo una ciudad con sentido trascendente.

“Que sea siempre un trabajo por realizarse el ir haciendo de nuestra ciudad de Tampico una ciudad cada vez más digna, cada vez más hermosa por sus habitantes y cada vez más llena de Dios”.

Vocaciones: el testimonio como camino


En el ámbito vocacional, el obispo enfatizó que el crecimiento de las vocaciones sacerdotales no depende únicamente de estrategias, sino del testimonio coherente de vida cristiana en todos los niveles de la Iglesia.

“La manera de fortalecer las vocaciones… es dar testimonio de que somos de Dios, porque de esta manera atraemos a los demás”.

Subrayó que este testimonio debe ser visible en obispos, sacerdotes, seminaristas y familias, pues es ahí donde nace la inquietud vocacional auténtica.

“Necesitamos el testimonio… de que Dios está con nosotros”.

Asimismo, reconoció la necesidad constante de sacerdotes en la Diócesis, debido al crecimiento poblacional y a la realidad de comunidades extensas atendidas por pocos ministros.

Jóvenes: atraerlos con vida, no solo con palabras

Al referirse a los jóvenes, el obispo fue claro al señalar que los jóvenes responden más al ejemplo que a los discursos, por lo que hizo un llamado a los adultos a ser referentes creíbles de fe.

“Los jóvenes se acercan con testimonio, no se acercan con palabras”.

En este sentido, invitó a las familias a asumir su responsabilidad formativa, ofreciendo un ejemplo de vida que motive a las nuevas generaciones a acercarse a Dios.


Evangelizar también en el mundo digital


Respecto al uso de las tecnologías y el internet, reconoció que, aunque pueden representar un desafío, también son una oportunidad para la evangelización si se utilizan adecuadamente.

“Siempre se pueden aprovechar los medios… para ir acercando a los jóvenes no solamente a la vocación, sino a Dios”.

Una Iglesia cercana: prioridad del nuevo pastor


Finalmente, el obispo adelantó que en los próximos meses recorrerá las 73 parroquias de la Diócesis, con el propósito de conocer de cerca a las comunidades antes de estructurar formalmente su plan pastoral.

“Primero quiero estar cerquita de la gente”.

Con este espíritu de cercanía, testimonio y esperanza, inicia una nueva etapa para la Iglesia en Tampico, marcada por el compromiso de caminar juntos como pueblo de Dios, donde cada vocación y cada joven tienen un lugar esencial en la misión evangelizadora.

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