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La Diócesis de Tampico acompaña con esperanza a las personas privadas de la libertad en el CEDES de Altamira

hace 10 minutos
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Con el deseo de llevar consuelo, reconciliación y esperanza a quienes atraviesan un proceso de privación de la libertad, la Diócesis de Tampico, a través de la Pastoral Social y la Dimensión de Pastoral Penitenciaria, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas (SSPT), por medio de la Subsecretaría de Ejecución de Sanciones y Reinserción Social, realizó el pasado 14 de septiembre una jornada pastoral y celebración eucarística en el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Altamira.


La Santa Misa tuvo lugar en la capilla del centro penitenciario y fue presidida por Mons. Margarito Salazar Cárdenas, Obispo de la Diócesis de Tampico, quien estuvo acompañado por el Pbro. Juan Antonio Ambriz, animador de la Dimensión de Pastoral Penitenciaria, y el Pbro. Gustavo Solís Guillú, vicario de Pastoral.


La celebración estuvo dirigida a las personas privadas de la libertad que profesan la fe católica, como parte de las acciones encaminadas a garantizar la libertad religiosa, fortalecer el acompañamiento espiritual y favorecer los procesos de reinserción social desde una perspectiva integral y profundamente humana.


Durante la jornada, los internos tuvieron la oportunidad de acercarse a los sacramentos de la Reconciliación y la Unción de los Enfermos, signos de la misericordia de Dios que sale al encuentro de sus hijos, especialmente en los momentos de mayor fragilidad, sufrimiento y necesidad.


La presencia de la Pastoral Social en el centro penitenciario recordó que ninguna persona pierde su dignidad ni queda fuera del amor de Dios por encontrarse privada de la libertad. Desde el Evangelio, la Pastoral Penitenciaria busca acompañar a quienes viven esta realidad, escuchar sus historias, fortalecer su esperanza y ayudarles a descubrir que siempre es posible iniciar un camino de conversión, reconciliación y renovación interior.


En la celebración también participaron elementos de custodia y seguridad, personal administrativo, trabajadores del área de Trabajo Social y directivos del CEDES de Altamira, quienes se unieron a este momento de oración y encuentro espiritual.


La jornada representó una expresión de colaboración entre la Iglesia y las autoridades penitenciarias para promover el respeto a los derechos humanos, la libertad de creencias y el acompañamiento de las personas privadas de la libertad, reconociendo que la reinserción social requiere no solamente atención institucional, sino también apoyo emocional, familiar, comunitario y espiritual.



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