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Padre Ángel Espinoza de los Monteros llegará a la Diócesis de Tampico con conferencia para sanar el alma y fortalecer a las familias



Con un llamado a reflexionar sobre las heridas interiores, los vicios del alma y la necesidad de reencontrarse con Dios, el presbítero Ángel Espinoza de los Monteros invita a la comunidad de la Diócesis de Tampico y la zona sur de Tamaulipas a participar en la conferencia Desintoxica tu alma, que se llevará a cabo el próximo 31 de mayo a las 11:00 de la mañana en el Hotel Posada de Tampico.


A través de un mensaje cercano y directo, el sacerdote y conferencista señaló que, en medio de una sociedad marcada por diversas formas de toxicidad, una de las más profundas es aquella que afecta el interior de las personas.


“El mundo puede ser bastante tóxico, pero lo que más intoxica nuestra vida es lo que intoxica nuestra alma”, expresó el padre Ángel, al referirse a situaciones humanas y espirituales como la soberbia, la envidia, la ira, el egoísmo, la lujuria, la pereza y la falta de un propósito claro de vida.


La conferencia busca convertirse en un espacio de reflexión personal y crecimiento humano, orientado a fortalecer las relaciones familiares, matrimoniales y comunitarias, desde una visión integral de la persona iluminada por la fe y los valores cristianos.


El padre Ángel Espinoza de los Monteros destacó que el objetivo del encuentro es ayudar a los asistentes a redescubrir aquello que les permita convertirse en mejores personas, fortalecer su vida interior y recuperar aquello que, en ocasiones, se ha perdido por las heridas, las malas decisiones o el desgaste cotidiano.


“Van a salir de esta charla queriendo ser mejor persona, mejor matrimonio, mejor familia, mejor amigo”, compartió el sacerdote en su invitación, animando a los fieles y a la sociedad en general a darse la oportunidad de vivir esta experiencia formativa.


Finalmente, hizo un llamado a compartir la invitación y sumar a más personas a esta experiencia de crecimiento espiritual y humano, recordando que sanar el alma también es un camino para construir una sociedad más fraterna, reconciliada y cercana a los valores del Evangelio.



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