ENDILA 2026 reúne a laicos bajo testigos alegres de la esperanza por una cultura de paz junto a Mons. Margarito Salazar Cárdenas
- Jesús Priciliano Jiménez Tapia

- hace 5 horas
- 3 Min. de lectura

Más de 1500 fieles provenientes de los diez decanatos de la Diócesis de Tampico participaron este sábado en el ENDILA 2026, el Encuentro Diocesano de Laicos realizado en Expo Tampico, una jornada de fe, formación y comunión eclesial que reunió a jóvenes, familias, movimientos apostólicos y agentes de pastoral en torno al llamado de fortalecer el compromiso de los laicos dentro de la misión evangelizadora de la Iglesia.
Jóvenes, familias, movimientos apostólicos, agentes de pastoral y comunidades parroquiales se dieron cita para vivir una jornada de fe marcada por la reflexión, la adoración y el llamado a fortalecer el compromiso de los laicos dentro de la vida de la Iglesia.
El encuentro concluyó con la Santa Misa presidida por el Obispo Margarito Salazar Cárdenas, acompañado por el presbítero Miguel Ángel Bautista, encargado de animar la Dimensión Diocesana de Laicos, así como diversos sacerdotes de la diócesis que concelebraron esta Celebración Eucarística.
Durante su homilía, monseñor Margarito Salazar dirigió un mensaje profundamente pastoral a los laicos, recordándoles que el amor a Cristo no puede quedarse únicamente en palabras o expresiones externas, sino que debe reflejarse en acciones concretas de amor, servicio y perdón hacia los demás.
“Si me aman, cumplirán mis mandamientos”, recordó el Obispo al reflexionar sobre el Evangelio de San Juan, subrayando que los mandamientos de Cristo tienen como centro el amor vivido con autenticidad y entrega hacia el prójimo.
El pastor diocesano explicó que Jesús, antes de regresar al Padre, dejó a sus discípulos un mensaje de esperanza para fortalecerlos en medio de la tristeza de la despedida. Señaló que Cristo no abandona a su Iglesia, sino que permanece presente a través del Espíritu Santo, el Paráclito, quien anima, consuela y guía a la comunidad creyente.
En uno de los momentos más significativos de la homilía, el Obispo dirigió palabras de aliento a los fieles laicos, reconociendo su papel esencial dentro de la misión evangelizadora de la Iglesia.
“Ustedes, hermanos laicos, tesoro de la Iglesia, tienen la presencia del Espíritu Santo en su corazón, en su familia, en su parroquia y en sus grupos apostólicos”, expresó.
Asimismo, destacó que los últimos pontífices han insistido constantemente en la importancia del laicado para la vida de la Iglesia, llamando a los presentes a dejarse conducir por el Espíritu Santo y asumir con valentía su misión dentro de la sociedad y de sus comunidades parroquiales.
“Con la fuerza del Espíritu ustedes son dinamita pura en la Iglesia para hacer vida y para dar vida”, afirmó monseñor Margarito, despertando el entusiasmo y la emoción entre los asistentes.
El Obispo invitó a los participantes a que este encuentro no quedara solamente como una experiencia emotiva, sino como un impulso para vivir procesos reales de evangelización y servicio dentro del II Plan Diocesano de Pastoral.
“Que no sea solamente una tarde agradable, sino que Dios deje huella en nuestra vida y nos impulse a hacer aquello que nos corresponde para vivir su voluntad”, señaló.
En el marco de la víspera del Día de las Madres, monseñor Margarito también dedicó un emotivo mensaje a todas las mamás presentes en el encuentro, agradeciendo su amor, entrega y testimonio dentro de las familias.
“Gracias sinceramente por ser mamás. Una mujer que da a luz colabora con el proyecto de Dios y participa de las maravillas de la creación”, expresó el Obispo
Con palabras llenas de cercanía y cariño pastoral, pidió a las madres no perder nunca la alegría de ser madres, aun en medio de las dificultades, reconociendo el valor de su oración, paciencia y amor por sus hijos.
El ENDILA 2026 concluyó en un ambiente de esperanza y renovación espiritual, reafirmando el compromiso de los laicos de seguir construyendo una Iglesia viva, sinodal y misionera, guiada por la fuerza del Espíritu Santo y bajo la protección de la Virgen de Guadalupe.
Bajo el lema “Testigos de la esperanza por una cultura de paz”, la jornada cerró con una dinámica de intercambio de signos entre los asistentes, quienes compartieron una cruz acompañada del mensaje “Sé testigo de paz”, como símbolo del compromiso de llevar el Evangelio a la vida cotidiana. En este momento también participaron el Obispo Margarito Salazar Cárdenas y los presbíteros concelebrantes, quienes convivieron cercanamente con los fieles en un gesto de comunión y fraternidad eclesial.


















Comentarios