“Donde Dios me ponga, allí quiero servir”: Mons. Margarito Salazar Cárdenas, Obispo electo de Tampico, se despide con esperanza de la Diócesis de Matehuala
- Jesús Priciliano Jiménez Tapia

- hace 24 horas
- 2 Min. de lectura
En rueda de prensa, el hasta hoy Obispo de Matehuala, Mons. Margarito Salazar Cárdenas, se dirigió a la feligresía de la Diócesis que ha pastoreado durante casi ocho años, así como al pueblo de Dios que peregrina por la Diócesis de Tampico, al confirmarse su nombramiento como Obispo electo de Tampico, por disposición del Papa León XIV.
El mensaje, de carácter informativo y pastoral, estuvo marcado por un profundo sentido espiritual, de obediencia y gratitud. Mons. Salazar anunció que permanecerá al frente de la Diócesis de Matehuala durante los próximos dos meses, conforme al derecho canónico, y que asumirá su nueva encomienda episcopal en la Diócesis de Tampico después de la Semana Santa, fecha que será acordada con el presbiterio de esa Iglesia particular.
Al inicio del encuentro, se elevó una oración al Espíritu Santo, pidiendo luz y discernimiento para este momento eclesial, así como por la Diócesis que recibe al nuevo pastor y por la comunidad que se prepara para un cambio en su caminar pastoral.
Mons. Margarito compartió con sencillez sus sentimientos ante la noticia, reconociendo el dolor humano que implica la despedida, pero reafirmando su disponibilidad para servir a la Iglesia.
Sí estoy triste. Me entristece dejar Matehuala. No estaba preparado para esta noticia, no estaba preparado para este momento, expresó.
Recordó que llegó a la Diócesis de Matehuala el 24 de mayo de 2018, tiempo en el que se impulsaron importantes procesos pastorales, como el Proyecto Diocesano de Pastoral, la formación de laicos, las visitas pastorales y la construcción de la Catedral, proyectos que ,dijo confía continúen dando fruto.
Estamos en procesos muy bonitos, de crecimiento, y me cuesta dejarlos. Es como si me cortaran las alas, como dice el salmo, señaló.
No obstante, subrayó que su respuesta al llamado del Santo Padre es una expresión de fe y obediencia:
Quiero ser obediente, quiero tener una actitud madura y de servicio. Donde Dios me vaya poniendo, allí quiero servir.
En relación con el futuro de la Diócesis de Matehuala, Mons. Salazar transmitió un mensaje de esperanza, asegurando que la Iglesia nunca queda desamparada.
Dios nunca nos abandona. Dios tendrá un pastor para esta diócesis, con actitudes de servicio, bondad y caridad, afirmó.
El obispo agradeció de manera especial al presbiterio, a las comunidades religiosas y a los fieles laicos, destacando la fe, la resiliencia y la sencillez del pueblo del altiplano potosino.
Me llevo una gran enseñanza: la capacidad de vivir la fe en medio de las carencias, la piedad sencilla y la comunión que se vive en las comunidades.
Mons. Margarito Salazar permanecerá en Matehuala durante la celebración de la Semana Santa, y posteriormente se concretará su toma de posesión como Obispo de Tampico, Diócesis que hasta el día de hoy se encontraba en sede vacante y que espera con esperanza a su nuevo pastor.
El encuentro concluyó con la bendición episcopal y un llamado a seguir caminando como Iglesia, buscando siempre la verdad y la voluntad del Padre, con confianza en que Dios guía los pasos de su pueblo.
Multimedia

.png)




Comentarios